¿Y si evaluamos la evaluación?
Con esta pregunta quiero abrir una exposición partiendo del modo en que hemos sido evaluados como alumnos de la EGB y de la LOGSE inicial como sujetos pacientes para llegar a valorar adecuadamente nuestro papel actual como docentes y agentes importantes del proceso de evaluación. Una pequeña introspección: desde dónde venimos, dónde estamos y hasta dónde queremos llegar como los actuales profesionales. Durante generaciones hemos ido al colegio; recibido una serie de lecciones magistrales (en el sentido técnico de la palabra: con el maestro como única fuente de conocimiento en la clase); hecho los deberes del libro en casa; memorizado los párrafos del libro; reproducido los contenidos del libro en los exámenes del final de la evaluación y recibido un boletín de notas que nuestros padres firmaban. La fuente del conocimiento en este sistema: el maestro. El único agente evaluador en este paradigma de la escuela tradicional: el maestro. El sujeto paciente de ser evalua...